Historia
Hacia 1906, Don Secundino Gil partió desde Navarra, España,
a Sudamérica. Encontró en Chile el terreno ideal
para plantar viñas: el Valle del Maipo. Ese mismo año
se estableció en Isla de Maipo, verificando que en el lugar
existían fuentes de agua pura y cristalina, suelos fértiles
y un clima propicio con días secos y soleados en verano,
noches frías, más el viento proveniente del Óceano
Pacífico.
Sus descendientes, la familia Gil Ferrer, han continuado la
tradición de su antepasado, cultivando viñas y
frutales en este campo denominado Fundo Miraflores. En él
se desarrolla un interesante proyecto de cultivo orgánico
de uvas de la variedad Cabernet Sauvignon.